Diferencia entre virus y parásitos

Si bien es cierto que tanto los virus como los parásitos necesitan un huésped para desarrollarse, podemos decir que una de las principales diferencias entre ambos es que los virus tienen ARN y los parásitos ADN, para lo cual analizaremos algunas particularidades en cada caso.

Los virus se trata de elementos genéticos que tienen la propiedad de replicarse de forma independiente de los cromosomas de una célula, pero sólo lo pueden hacer dentro de la misma. Ademas tienen una forma infecciosa extracelular, es decir pueden ser transmitidos con relativa facilidad de un huésped a otro y replicarse por sí mismo, pudiendo provocar la destrucción de la célula que lo aloja.

Ademas en estado extracelular, el virus se comporta como una partícula diminuta con un metabolismo inerte que contiene contiene tan solo ácido nucleico rodeado de proteína y  a veces de otros compuestos macromoleculares, sin embargo cuando el ácido nucleico viral llega a ser introducido en una célula, se inicia el proceso de duplicación del virus, produciéndose nuevas copias de este genoma. 

Este genoma de naturaleza viral es muy pequeño, pero tiende a codificar aquellas funciones que no es posible adaptar del huesped, utilizandolo a este solo para lograr la replicación y ensamblaje de las nuevas partículas virales. Los virus tienen la propiedad de tener ADN o ARN, siendo muy pocos los virus que poseen ambos tipos de ácido nucleico, en distintas etapas de su ciclo reproductivo.

Otra particularidad de los virus es que pueden sobrevivir en el agua por largos períodos de tiempo, donde también pueden ser eliminados de manera fácil realizando tratamientos de purificación, por ejemplo, siendo un agente efectivo para este fin el cloro, que en una proporción de 0,6 ppm de cloro libre, resulta suficiente para neutralizar todos los virus presentes en el agua, ya que los virus no resisten niveles de pH ácidos.

Los parásitos por su lado son organismos que pasan toda o parte de su existencia a expensas del hospedante, pudiendo causarle daño, aunque no siempre es asi, pero mantienen una dependencia obligada y unilateral. El hombre es suceptible a adquirir ciertos parásitos, tales como los protozoos y helmintos, los cuales ingresan al organismo humano a través de la ingestión de la comida o agua.

Señalar que los protozoos son organismos unicelulares que suelen formar quistes o esporas de elevada resistencia, y se encuentran presentes en los alimentos, siendo los mas importantes aquellos que pertenecen a las divisiones Sarcomastigophora como los dinoflagelados, y los que pertenecen a la división Sporozoa como el Cryptosporidium parvum.

La infección por parásitos, se da cuando se produce la ingestión de los protozoos que se encuentran presentes dentro de los tejidos del alimento por consecuencia natural de su ciclo biológico, y también debido al consumo de alimentos que se encuentran contaminados de manera externa por dichos protozoos, pasando de esta manera a su nuevo huesped. 

Considerar que los huevos de algunos parásitos se eliminan con la materia fecal, sin embargo estos pueden sobrevivir desde pocos días a varios meses. Ademas considerar que en el intestino del animal, las larvas invaden la pared intestinal, llegando posteriormente a los músculos estriados, donde se convierten en quistes denominados cristicercos, que se muestran como ampollas blancas llenas de líquido, los cuales se eliminan sometiendo a la carne contaminada a bajas temperaturas o a procesos de calentamiento. Cuando una persona llegue a infestarse con las tenias, esto suele darse al momento de ingerir carne cruda, donde el quiste podría convertirse en un parásito solitario que puede tranquilamente sobrevivir por años, llegando a alcanzar varios metros de largo que vive a expensas del organismo humano.