Triquinosis porcina

La triquinosis porcina básicamente se trata de una enfermedad de naturaleza parasitaria, ya que es originada por acción de la Trichinella espiralis, que es una especie de gusano redondo, que pertenece a la familia Trichinelidae. Ademas el parásito de la triquina en su estado adulto se encuentra en el intestino de los mamíferos, mientras que en su fase embrionaria, se encuentra en los músculos de los animales. Los principales huéspedes de este parásito son el hombre, el cerdo, la rata e incluso el gato, los cuales se infectan al ingerir productos cárnicos contaminados con dicho parásito. 

De esta manera la triquinosis se adquiere cuando el cerdo consume productos que proceden de animales parasitados, como roedores, desperdicios de matadero, entre otros. Indicar que un parásito adulto normalmente se desarrolla en el intestino delgado del animal a partir de las larvas que se encuentran enquistadas. En el proceso reproductivo, luego del proceso de copulación, la hembra llega a atravesar la mucosa intestinal, y llega a los espacios linfáticos, lugar donde llega  a depositar gran cantidad de embriones, los cuales llegan a esparcirse por todo el cuerpo mediante la corriente sanguínea y linfática. Finalmente cuando llegan a los músculos, se alojan en la parte interna de las fibras musculares donde nuevamente se llegan a enquistar. 

De esta manera se produce la contaminación de todos el organismo, donde se debe indicar que dentro de cada quiste sólo existe un embrión y ademas estos quistes pueden permanecer activos durante muchos años, teniendo la capacidad de calcificarse de manera progresiva.

Sintomatología
Normalmente el cerdo no presenta síntomas visibles de estar parasitado por triquina, por lo que las únicas lesiones que presentan son las que se producen en las fibras musculares donde finalmente se llegan a formar los quistes. Sin embargo si se produce la ingesta de gran volumen de parásitos se puede presentar diarrea, fiebre, acompañado de una perdida del apetito y la presencia de un dolor muscular en el tren posterior. A pesar de estos síntomas el animal no muere y llega a recuperarse después de 2 meses.

Para detectar la presencia de esta enfermedad, no suele hacerse de manera clínica, ya que prácticamente para encontrar los vestigios de esta enfermedad, se realiza inspecciones triquinoscópica directamente en la carne de los cerdos sacrificados y que están destinados para el consumo humano.

En el caso del hombre, este se llaga a enfermar de triquinosis luego de consumir carne parasitada que no se encuentra lo suficientemente cocida, como es el caso del jamón crudo o chorizos secos. Los síntomas se manifiestan luego de 10 días después de haber ingerido el alimento contaminado y se manifiesta la fase intestinal de la enfermedad a través de la presencia de dolores gastrointestinales, diarrea, perdida de apetito, dolores musculares, fiebre y sensación de debilidad. En la fase de migración de las larvas se produce la inflamación de los parpados, picazón, así como dolores musculares en las articulaciones, pero finalmente luego de unos 15 días el paciente se recupera pero los quistes permanecen en las fibras musculares del paciente.

Prevención
La mejor manera de prevenir que los cerdos se infecten con esta enfermedad, es mantener en buenas condiciones de higiene y limpieza los criaderos de estos animales, y ademas se debe evitar alimentar a los cerdos con desperdicios. Ademas se debe establecer un sistema efectivo de erradicación de roedores, de modo que se asegure la ausencia de ratas en las instalaciones de estos criaderos.

Por otro lado se de establecer un control efectivo de la carne proveniente de cerdos, que asegure la presencia de estos quistes de triquina, ya que podría infectar posteriormente alas personas que lleguen a consumir dichos productos. De detectarse quistes de triquina en productos cárnicos destinados al consumo humano, se debe proceder a su incineración.. 

Por eso se debe evitar consumir carne procedente de cerdos o jabalíes criados en libertad o en las famosas chancherias, ya que en estos casos estos animales suelen alimentarse de desperdicios y basura, por lo que se encuentran más predispuestos a ser infectados con esta enfermedad, por lo que cuando estos animales sean beneficiados para ser consumidos por las personas, la enfermedad llegara al organismo del ser humano, donde al igual que en el cerdo, luego de un proceso gastrointestinal estos quistes también invadirán la musculatura de las victimas.